Aspectos principales de orientación en educación responsable de los sentimientos y emociones en los niños y las niñas.


Se debe destacar que es importante que el profesional docente y los padres de familia estén preparados para guiar y apoyar a los niños y niñas en el desarrollo de su inteligencia emocional, esto implica reconocer y aceptar las emociones propias y ajenas, comprender su origen y controlarlas de manera efectiva, como lo explica Monge, (2016) "Las zonas de especialización activan otras; en la parte prefrontal de nuestro cerebro, se toman las decisiones considerándola información actual y la almacenada se anticipan los resultados y se ejecutan las acciones o respuestas de salida" (p. 123), el texto hace referencia, sobre las zonas de especialización y toma de decisiones en el cerebro el cual es fascinante, ya que muestra cómo el cerebro es capaz de procesar información compleja de manera efectiva y eficiente. La capacidad de almacenar información en diferentes áreas del cerebro y activarlas según sea necesario para tomar decisiones y ejecutar acciones es una actividad impresionante del ser humano.

Además, la capacidad del cerebro para anticipar resultados y tomar decisiones en consecuencia es crucial para la supervivencia y el éxito en la vida cotidiana, las habilidades cognitivas y la capacidad de procesamiento de información varían de persona a persona, por lo que el cerebro tiene la capacidad de adaptarse y mejorar con la práctica y el aprendizaje continuo, es aquí donde se  relaciona  con la educación, el aprendizaje y el desarrollo humano.

En cuanto, a los aspectos principales de orientación en educación responsable de los sentimientos y emociones se pueden mencionar los siguientes:

Promover el desarrollo de la empatía: La empatía es la habilidad que tiene una persona de percibir y comprender las emociones y  los sentimientos de los demás, por lo que los padres, madres  o personal docente puede ayudar a los niños y niñas a desarrollar empatía, al enseñarles a escuchar y responder a las emociones de los demás, es decir, fomentar la capacidad de ponerse en el lugar del otro y entender sus sentimientos y necesidades, la empatía es fundamental para la convivencia pacífica y la resolución de conflictos.

Fomentar la comunicación asertiva para la resolución de problemas: Enseñar a los niños y niñas a expresar sus sentimientos de manera clara y respetuosa, sin agredir a los demás y a escuchar lo que otros desean expresar sin que se sientan agredidos, es una manera para que aprendan a resolver problemas y tomar decisiones de manera efectiva. Por lo tanto, los adultos pueden ayudar a los niños y niñas a desarrollar habilidades de resolución de problemas al enseñarles a identificar diferentes situaciones conflictivas, analizar opciones y tomar decisiones informadas.

Estimular la autoestima y la autoconfianza: Es importante que los niños y niñas se sientan valorados y capaces de enfrentar los retos que se les presentan, una autoestima saludable es la base  principal para  el bienestar emocional, por lo cual ellos necesitan sentirse seguros y valorados para poder desarrollar su autoestima. Por lo que, los padres y el profesional docente puede ayudar a estimular esa confianza y autoestima, al proporcionarles elogios, reconocimiento por sus logros y animarlos a explorar sus intereses y habilidades.

Enseñar habilidades de regulación emocional o manejo de estrés: Los niños y las niñas  deben aprender a identificar y regular sus emociones para poder expresarlas de manera adecuada y  saludable, en relación, a ese aprendizaje  la familia y el personal docente puede ayudar a la niñez a nombrar y a comprender sus sentimientos, al igual a encontrar maneras positivas de expresarlos, esto les va ayudar a lidiar con el estrés y la ansiedad, asimismo pueden ayudarles a desarrollar habilidades de afrontamiento como la respiración profunda y la relajación muscular para el manejo del estrés.

Por lo tanto, la orientación en educación responsable de los sentimientos y emociones en los niños y las niñas implica ayudarles a reconocer y expresar sus emociones, desarrollar empatía, manejar el estrés, fomentar la autoestima y la resolución de problemas de manera efectiva, tal como lo afirman los autores Puertas, Zurita, Chacón, Castro, Ramírez y González, (2020) "la Inteligencia Emocional ha adquirido una mayor importancia en el ámbito educativo, la cual actúa como medio para promocionar el bienestar psicológico de los niños y niñas, facilitándoles la comprensión del entorno que los rodea” (p.1), por lo que desde el ámbito educativo el profesional docente busca enseñarle a la niñez a ser consciente de sus propias habilidades cognitivas y de cómo puede mejorarlas, al mismo tiempo que le enseña a tomar decisiones más informadas y efectivas para mejor su calidad de vida.

Figura 1: Desarrollo de inteligencia emocional.

Fuente: Membreño, M. (2023). Desarrollo de inteligencia emocional. [Cuadro comparativo]. Elaboración propia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario