Métodos de acción no violenta.


El método de acción no violenta corresponde a aquel procedimiento que se lleva a cabo de una forma organizada y sistemática para alcanzar un determinado objetivo e impulsar un cambio social, por lo que dicho método incluye “tácticas de protesta, no cooperación e intervención diseñadas para desplazar el foco del poder en un conflicto sin la amenaza ni el uso de violencia. Estos métodos son no violentos porque no incluyen la amenaza ni el uso de fuerza” (Bloch y Schirch, 2019, p.8), es decir, son todas aquellas técnicas que se han planificado para resolver de manera pacífica y adecuada una determinada situación conflictiva, sin la necesidad de recurrir a la amanezca o a la fuerza sobre las personas para perjudicarlas.  

Se hace referencia a esos métodos de acción no violenta:

La no cooperación con las prácticas violentas.

El no participar en una situación conflictiva, ni colaborar con las diversas prácticas violentas, como golpear físicamente a una persona, amenazarla, ofenderla verbalmente o juzgarla, es una técnica que ayuda a actuar de manera no violenta y a buscar de manera correcta la solución a los conflictos que se presentan en la vida cotidiana.

La intervención sin ningún tipo de violencia.

Intervenir en una determinada situación conflictiva de manera pacífica, sin juzgar, sin expresarse violentamente y sin la intensión de lastimar físicamente a las personas, es una manera de actuar sin violencia, únicamente con la intención de buscar la mejor forma de solucionar el problema para que ninguna persona implicada sea afectada.

Las protestas sin violencia.

Consiste en que la persona exprese de manera individual o grupal sus ideas, visiones o valores de oposición, denuncia e inconformidad sobre una determinada situación, pero sin la necesidad de actuar violentamente, ni de que sus visiones sean aceptadas por las demás personas.

Asimismo, se han planteado otros métodos no menos importantes, por ejemplo:

Identificación de las formas de violencia presentes en una determinada situación.

Identificar las acciones, los hechos o las formas violentas presentes en una situación específica ayuda a valorar hasta qué punto la violencia se considera normal, ya que se va “sistematizando el descubrimiento y reconocimiento de las formas de violencia prevalecientes en la experiencia cotidiana” (Núñez, 2014, p.102), es decir, con el reconcomiendo de las formas de violencia las personas van descubrimiento cuáles están presentes en su vida cotidiana o han experimentado, lo cual les ayuda a comprender como deben actuar ante una determinada situación para solucionarla sin ninguna forma de violencia.

Organización de ideas y valores que se tienen sobre una situación de conflicto.

Sistematizar los ideales o valores que se tienen sobre una determinada situación conflictiva ayuda analizar cuál es la manera correcta de actuar para solucionarla y para que las acciones ejecutadas no causen ningún daño. Por lo tanto, antes de actuar es necesario considerar que es lo que se desea lograr interviniendo o solucionando el problema para no lastimar ninguno de los involucrados.

Declaración de principios de comunicación no violenta y resolución de conflictos.

Es necesario reconocer que la comunicación no violenta y la resolución pacífica de conflictos son normas que ayudan a enfrentar una determinada situación de manera pacífica, ya que a partir de esos principios se distingue como se debe actuar de forma individual y grupal para intervenir y solucionar un conflicto sin violencia.

Figura 6: Métodos de acción no violenta. 


Fuente: Ruíz, G. (2023). Métodos de acción no violenta. [Figura]. Elaboración propia.


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